Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un
año
y son mejores.
Hay quienes luchan
muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.
Bertolt Brecht
Sueño
con serpientes, con serpientes de mar,
con
cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas,
transparentes, y en sus barrigas llevan
lo
que puedan arrebatarle al amor.
Oh,
la mato y aparece una mayor,
oh,
con mucho más infierno en digestión.
No
quepo en su boca. Me trata de tragar
pero
se atora con un trébol de mi sien.
Creo
que está loca. Le doy de masticar
una
paloma y la enveneno de mi bien.
Esta, al fin, me engulle. Y mientras por su esófago
paseo,
voy pensando en qué vendrá.
Pero
se destruye cuando llego a su estómago
y
planteo con un verso una verdad.
A canção utiliza a serpente como metáfora dos obstáculos, medos e forças opressivas que ameaçam o amor e a liberdade: Trump, Netanyahu e Putin. Cada vez que o eu lírico derrota uma serpente, surge outra maior, simbolizando a natureza contínua da luta humana. A epígrafe de Bertolt Brecht reforça a ideia da resistência permanente. No final, a verdade poética destrói a serpente por dentro, sugerindo que a arte, a consciência e a palavra são armas capazes de vencer adversidades recorrentes.
Sem comentários:
Enviar um comentário